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Ni el paso del tiempo, ni la llegada de los españoles, ni el modernismo pudo desaparecer el arte que desde las manos construyeron los aborígenes de la hoya grande del Quindío para dejar su huella indeleble sobre las generaciones venideras.

IMG 4160Quimbayas y otras tribus asentadas sobre este vasto territorio fueron maestros en el uso de la arcilla para fabricar cientos de piezas que les servían como utensilios de cocina, urnas funerarias y decoración, entre otros. Como alfareros fueron sobresalientes, creativos y diversos.

Sin embargo, un oficio que les dio gran prestigio fue la orfebrería. Su habilidad y las técnicas empleadas para elaborar piezas  de oro les da una posición de privilegio entre las comunidades indígenas americanas. La noticia del regalo que le hiciera el presidente de Colombia  Carlos Holguín a la reina de España a finales del siglo XVIII consistente en la entrega de 122 artefactos de oro que hoy están el Museo de las Américas en Madrid, es la prueba del poder y la destreza que sobre esta tarea ejercieron estos pobladores.

Los tejidos y la cestería también hicieron parte integral de su cotidianidad como grupo social. Hoy, a pesar de que no hay muestras físicas, gracias a la fuerza de la tradición, se conservan entre hombres y mujeres que lo trabajan como actividad económica y artística.

Un lugar que conecta con el pasado

Estos cuatro oficios que el modernismo pareciera absorber aún están vivos, tal vez no con el mismo significado que le daban los pueblos indígenas, pero sí con el mismo interés de que se mantengan vivos en nueva sociedad.

IMG 4506El Museo del Oro Quimbaya de Armenia  ha sido vital en esta actividad. De un lado posee exhibiciones reales de colecciones orfebres y alfareras, y de otra, imparte cursos donde enseña, promociona y preserva estas manifestaciones artísticas.

Talleres de arcilla y de tejidos, este último orientado por comunidades indígenas Embera, buscan estimular el desarrollo de ejercicios centenarios que se niegan al olvido.

El Poporo, por citar solo un ejemplo, fue la pieza insignia de los indígenas, pero además jugó un papel importante en el consumo de la hoja de coca.

 

En el video documental  que acompaña esta nota,  protagonistas de estos procesos  comentan acerca de estos cuatro oficios que se quedaron entre las nuevas generaciones.