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Cuando uno llega por primera vez a Filandia, Quindío, no se imagina ese recibimiento de colores y alegría que se expresan desde sus balcones.

Y cuando son incontables las veces que se ha ido, nada más esperado que volver a encontrar esa magia para sentir lo mismo, como si fuera la primera vez.

IMG 1083Así nos pasó a nosotros. Admirados por esa explosión de tonos, matices y formas, fuimos una mañana de mitad de semana a construir una nota para compartirla con nuestros lectores a través de www.mapatur.com. Con Camilo Casadiego Millán, un destacado arquitecto local, conocedor del tema y ante todo admirador de estas estructuras, caminamos por el pueblo buscando imágenes, referencias y argumentos para descifrar las sensaciones que producen sus balcones.

No son nuestros ni fueron creados por nuestra cultura, pero han sido transformados para verse así, majestuosos.  Algunos dicen que son tan antiguos como el mismo imperio romano que logró crearlos para extender parte del piso superior de las casas con el fin de tener una mejor visual de su panorama exterior. Lo cierto es que han sido iconos de las civilizaciones humanas por siglos. En algún momento de la historia trascendieron a la cultura española y por razones lógicas se impusieron en las tierras del nuevo continente.

Herencia que permanece

Los balcones de Filandia son la herencia de la colonización antioqueña y son considerados símbolos absolutos de la cultura del municipio. De hecho, dentro de los postulados del Patrimonio Cultural Cafetero mencionan la forma de las viviendas como elementos de transformación a partir de la caficultura. Y ahí empezamos a entender que fuera de ser espacios para la conversación amena, para ver caer la tarde o simplemente para cambiar de ambiente, tomaron una posición preponderante  dentro del estilo de vida de la gente y sus costumbres y dentro de la ornamentación del poblado.

Muy a tiempo se empeñaron en que estas obras de gran valor arquitectónico fueran preservados porque se ven en buen estado, diríamos que radiantes para el deleite de propios y visitantes.

Muchos aparecen adornados con flores como para significar que se puede llevar a mejor éxtasis la belleza. Sus colores son la respuesta a aquellos momentos gloriosos cuando la cosecha cafetera era abundante y el circulante suficiente para abastecer los hogares y fortalecer la economía del municipio.

IMG 1112Todo se conjuga con las casas de tradición colonial que están en diversos sitios del municipio y que cobran mayor protagonismo en el marco de la plaza principal donde posan exuberantes, elegantes, esplendorosos.

Pero no es la única localidad quindiana que tiene hermosos balcones. Nuestro ejercicio estuvo enfocado esta vez en Filandia, un pueblo del norte del Quindío que posee atractivos urbanos y rurales con representativos aportes  a procesos culturales y turísticos.

Salento, Córdoba, Pijao, Buenavista y otros más se han apropiado de sus balcones para promulgar desde el terminado  de las  piezas la estética de estas estructuras propias  de la arquitectura colonial.

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